El uso del hilo dental y de los cepillos interproximales es fundamental para conseguir una buena higiene bucodental, ya que nos permiten llegar a zonas donde el cepillo convencional no alcanza.
Estas zonas se llaman zonas interproximales, donde se acumula la placa bacteriana. Si no se elimina correctamente, puede provocar inflamación en las encías, caries o enfermedades periodontales.
Tipos de hilo dental
- Hilo dental: hilo tradicional utilizado para eliminar restos de alimentos y placa bacteriana.
- Hilo dental con cera: más resistente, con una capa de cera que facilita su introducción y desplazamiento entre los dientes.
- Superfloss: indicado para personas con ortodoncia (brackets), puentes o coronas sobre implantes. Está compuesto por:
- Punta rígida para introducirlo entre los espacios
- Parte esponjosa para limpiar aparatos
- Parte de hilo dental convencional para la limpieza habitual
- Flosser dental: instrumento de plástico con hilo incorporado. Recomendado para niños, personas mayores o con movilidad reducida.
¿Qué son los cepillos interproximales?
Los cepillos interproximales son pequeños instrumentos diseñados para limpiar los espacios entre los dientes donde el cepillo convencional no llega. Se utilizan como complemento del cepillado y del hilo dental.
Existen diferentes tamaños y grosores, generalmente identificados mediante códigos de colores según la marca.
¿Con qué frecuencia deberíamos usarlos?
Se recomienda utilizarlos a diario o cuando sea necesario. Son fáciles de transportar, por lo que se pueden llevar cómodamente a cualquier lugar.
Es importante cambiar el cepillo interproximal cuando se observe desgaste en los filamentos o, aproximadamente, cada 30 días dependiendo del uso.
¿Cuál es la técnica correcta para su uso?
Cepillos interproximales: introducir el cepillo en el espacio entre los dientes de forma horizontal, sin inclinarlo ni ejercer demasiada presión para evitar dañar la encía. Es fundamental elegir el tamaño adecuado y realizar movimientos de dentro hacia afuera.
Hilo dental: cortar unos 45 cm de hilo y enrollarlo en los dedos medios, dejando unos 5 cm de trabajo. Manteniendo el hilo tensado, introducirlo con movimientos suaves. Al llegar al espacio interproximal, curvarlo en forma de “C” abrazando el diente y realizar movimientos de arriba hacia abajo y de dentro hacia afuera para eliminar la placa.
Beneficios
- Prevención de caries
- Prevención de enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis)
- Mayor eficacia del cepillado
- Prevención de la retracción de encías
- Eliminación del mal aliento (halitosis)
Conclusión
La higiene interdental es un paso clave para mantener una boca sana. El uso diario del hilo dental y de los cepillos interproximales permite eliminar la placa donde el cepillo no llega, previniendo caries, enfermedades periodontales y mal aliento.
En definitiva, son un complemento esencial para mantener una correcta higiene bucodental diaria.
