Si tu implante dental se mueve, no es normal y debe atenderse de forma urgente. Un implante dental bien colocado y sano debe estar completamente fijo. El movimiento puede indicar varios problemas, algunos de ellos serios.
Posibles causas de que un implante dental se mueva
- Aflojamiento del tornillo prostético
El implante está bien fijado al hueso, pero el tornillo que sujeta la corona está flojo. Es una causa relativamente común y suele ser fácil de solucionar. - Fracaso en la osteointegración
El implante no se ha fusionado correctamente con el hueso. Puede deberse a infección, movimientos durante la cicatrización, mala calidad ósea, tabaquismo o enfermedades como la diabetes. - Infección o periimplantitis
Inflamación o infección del tejido alrededor del implante, lo que puede provocar pérdida ósea, aflojamiento e incluso la caída del implante. - Sobrecarga oclusal
Demasiada presión sobre el implante, causada por bruxismo o un mal ajuste de la mordida. - Fractura del implante
En algunos casos, el implante o alguno de sus componentes puede haberse fracturado.
Posibles soluciones según la causa
- Aflojamiento del tornillo prostético
El dentista puede ajustarlo o reemplazarlo. Generalmente no requiere cirugía. - Fracaso en la osteointegración
Puede ser necesario retirar el implante, esperar un tiempo, regenerar hueso y colocar uno nuevo. - Infección o periimplantitis
Tratamiento con limpieza profunda, antibióticos y cirugía si existe pérdida ósea. - Sobrecarga oclusal
Ajuste de la mordida y uso de férula de descarga en casos de bruxismo. - Fractura del implante
Puede ser necesario reemplazar el implante o las piezas dañadas.
¿Qué debes hacer si tu implante se mueve?
- No lo toques ni intentes moverlo más.
- Agenda una cita urgente con tu dentista.
- Lleva cualquier radiografía previa si la tienes.
- Describe todos los síntomas: ¿Duele?, ¿Sangra?, ¿Hay pus o mal olor?
Si notas que tu corona sobre implante se mueve, no lo ignores. En la mayoría de los casos se trata de un problema sencillo de resolver, pero si se deja pasar puede complicarse.
Acudir a tu odontólogo a tiempo y realizar controles periódicos es la mejor forma de mantener tu implante firme, funcional y saludable durante muchos años.
