Los implantes dentales pretenden sustituir la raíz de un diente con un tornillo de metal biocompatible y reemplaza el diente faltante con uno artificial.
Una vez colocados, estos implantes se fusionan con el hueso mandibular produciendo una osteointegración. Estas cirugías son bastante comunes y se han perfeccionado con los años obteniendo alrededor de un 97% de éxito.
La recuperación será dependiendo del caso puesto que será más doloroso si se trata de tres implantes insertados en lugar de solo uno. Sin embargo, no suele ser muy dolorosa, aunque se sufra inflamación y molestias. Además, no es una recuperación complicada, ya que los síntomas postoperatorios suelen durar como máximo una semana. Un implante dental puede durar aproximadamente unos 15 años en perfecto estado: para garantizarlo, es necesario desarrollar hábitos de limpieza estrictos y acudir al odontólogo para revisiones periódicas.
¿Cuáles son los riesgos de un pobre cuidado de implantes dentales?
El mayor riesgo de no cuidar nuestros nuevos implantes dentales es de sufrir una periimplantitis : se trata de una inflamación en las encías por un exceso de bacterias en la zona de la implantación dental.
Además, con una higiene bucal adecuada tenemos menos probabilidades de desarrollar enfermedades periodontales y así evitaremos perder más dientes.
Por lo tanto, para que todo salga bien, te recomendamos lo siguiente:
- Mantener una higiene bucal rigurosa en casa. En cuanto a la higiene oral, el objetivo es limpiar la suciedad del diente y sus alrededores con la mayor efectividad posible. Es importante que una vez cepillamos la boca, nos ocupamos de limpiar los espacios interdentales.
Para esto recomendamos:
- Utilizar cepillos eléctricos preferiblemente.
- Aplicar hilo dental y los cepillos interproximales.
- El irrigador bucal: mediante la presión del agua, se eliminan todos los restos de bacterias con la máxima efectividad, y en los lugares más difíciles.
¿Cómo afecta el tabaco a los implantes dentales?
El tabaco disminuye el éxito de los implantes en la etapa de osteointegración.
Los efectos del tabaco sobre los implantes son los mismos que sobre los dientes naturales del paciente:
- Cicatrización más lenta. La nicotina, además de otras muchas sustancias contenidas en el humo de los cigarrillos, afecta negativamente al proceso de cicatrización, ralentizándolo considerablemente. Por tanto, las probabilidades de sufrir una infección crecen exponencialmente.
- Dificultad para la osteointegración. El implante también se integra en el hueso de forma más lenta por culpa del tabaco, ya que los tejidos generados por el organismo son más frágiles.
- Menor capacidad de reparación de lesiones. El tabaco influye negativamente sobre las células encargadas de la reparación de los tejidos y, por tanto, en caso de acontecer una complicación, la sanación de esta será más larga y complicada.
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