A veces no le damos importancia al sangrado de encías porque pensamos que es algo normal, pero la realidad es que unas encías sanas no deben sangrar salvo que exista un motivo previo, ya sea un golpe, una fricción excesiva o una lesión.
Si tus encías sangran, ya sea durante el día o por la noche, debes ir al dentista para revisar qué está pasando con tu salud bucodental. Normalmente cuando las encías sangran es porque existe una inflamación de las mismas por lo tanto estaríamos hablando de gingivitis.
¿Qué es la gingivitis?
Gingivitis es el término médico que se emplea para definir la inflamación de las encías. Es una forma leve de enfermedad periodontal ya que es reversible con el tratamiento adecuado. Si la gingivitis no se trata a tiempo puede acabar en una periodontitis donde ya no solo se ve afectada la encía sino también el hueso y el ligamento periodontal.
Normalmente la inflamación se debe al acumulo de placa bacteriana que no es eliminada con el cepillo, cuando eso pasa y se prolonga durante el tiempo esta placa se endurece y se convierte en sarro. El sarro no lo podremos eliminar con el cepillado sino en la clínica dental mediante un ultrasonido.
¿Qué otras causas puede haber para que me sangren las encías?
Higiene dental:
Por higiene insuficiente: No eliminamos toda la placa dental.
Cepillado excesivamente fuerte: Cuando frotamos con tanta fuerza podemos crear traumatismos en las encías y eso provocar el sangrado.
Embarazo:
Normalmente entre el segundo y tercer trimestre se dan una serie de cambios hormonales los cuales pueden producir una gingivitis gestacional: Inflamación de encías acompañado de mayor sensibilidad en las piezas dentales.
Anticoagulantes:
Si toma anticoagulante estos pueden hacer en ocasiones que las encías sangren con mayor facilidad. Se recomienda de todas formas acudir al médico para verificar que todo este correcto.
Otros factores de riesgo podrían ser:
- Fumar habitualmente.
- Factores genéticos.
- Diabetes (Tiene relación bidireccional con la enfermedad periodontal).
- Medicamentos antiepilépticos.
- Apiñamiento dental (No acceder bien a todas las zonas hace que se acumule más placa dental. En casos de apiñamiento es muy recomendable hacer un tratamiento de ortodoncia para facilitar la higiene dental además de la función masticatoria).
- Malos hábitos tipo alcohol, drogas.
- Mala dieta.
- Deficiencia de Vitaminas.
- Prótesis mal ajustadas.
¿Qué solución hay?
Lo importante en estos casos es acudir a un especialista para poder valorar la causa, el estado en el que se encuentran sus encías y el posible plan de tratamiento que hay que llevar a cabo.